Presentación en Madrid de Enero.

Os esperamos el próximo día 26 de enero en Madrid. La primera presentación de Enero con Lidia González directora de la Editorial Nuevos Ekkos y Asunto Caballero, directora del sello editorial La Palabra Inquieta y poeta .

Anuncio publicitario

Poema de León Rozitchner: «El espacio infinito de adentro».

Poema de León Rozitchner dedicado a su hijo Alejandro y declamado por Rolando Revagliatti.

El filósofo argentino León Rozitchner murió en 2011, cuatro años antes de que su hijo y también filósofo Alejandro Rozitchner fuera públicamente conocido como asesor del presidente Mauricio Macri. Pero llegó a verlo como columnista de Mariano Grondona, luego de lo cual escribió este poema:

ENERO, EDITORIAL NUEVOS EKKOS

Pronto saldrá mi nuevo poemario editado con la Editorial Nuevos Ekkos, Se llama Enero. Con prólogo de la poeta jienense Rocio Biedma.

Después de tres años, y con muchos cambios personales sale este libro, resultado de lo ocurrido en la pandemia. Enero habla de cómo enfrentarnos a la pérdida, como la pandemia ha dejado al descubierto todas nuestras vulnerabilidades, todos nuestros demonios.

El miedo, el dolor , la reflexión y sobre todo, como afrontar el terrible cambio que supuso el Covid. Si cada año comienza, con un deseo de salud, amor, trabajo…Enero es el comienzo de una transformación personal, humana, e irracional ante la pérdida física de un ser querido, cómo dar la cara ante el duelo, y cómo salir inmune de todo eso.

Lo peor de estos tres años es habernos topado con la incertidumbre, con todas las emociones que guardamos y escondemos porque la sociedad no nos enseña a luchar contra el fracaso, el temor y la muerte.

Muchos de nosotros intentamos con la poesía expresar, comunicar y ser un espejo de la realidad, y de sus fisuras.

Yo creo que el lector se va a encontrar con tantas cosas que ha vivido que es imposible, obviarlas cuando lea este libro.

Espero y deseo que os identifiquéis con él.

No voy a cantar las virtudes de sus páginas en un intento de vender y de ponerme florituras que solemos hacer para darle más visibilidad cuando queremos publicar. Me ofrecieron la oportunidad de publicarlo, y como soy respetuosa con las peticiones que me llegan cuando veo el cariño, el interés pues se hace sin más.

Deberíamos ser cercanos, y respetuosos en este mundo poético, que a veces se me indigesta, y me destroza por la cantidad de farsantes, y elucubraciones que encontramos dentro. Pero también encuentras gente que lucha por y para la poesía, y que tiene en su mira la decisión de publicarte, porque le gusta lo que escribes y cree en tu proyecto. Simplemente con eso, la poesía merece la pena y aquellos que la sienten de verdad.

Es un poemario duro, tal como han sido estos tres años. Pero la vulnerabilidad ha sido siempre un cataclismo, hasta en la poesía. Y tiene que ser duro y arrogante para que podamos aprender algo. No se trata de hablar de pandemias, y de sucesos personales. Se trata sobre todo de mirar a través de ellos y entender que nos queda, qué tenemos y cómo superar la adversidad concentrada en un momento y lugar concreto.

Ese es el hilo conductor de Enero. Que mis ojos sean los tuyos, y la poesía vínculo de unión entre los seres humanos. Con lo mejor y peor de cada uno. Lo peor es sanación y aprendizaje, lo mejor es el escaparate que todos los días nos imponemos.

Suerte para que Enero sea el principio de la vida, y el final de todo el laberinto.

Pronto estará en la web de la editorial para que podáis adquirirlo. De momento aparezco en la relación de autores.

El diseño de la portada es autoría de mi hija. Quien mejor que ella para diseñar y dibujar, todo el universo de este libro tan especial.

La web de la editorial es esta:

La editorial está dirigida por Lidia González y la colección donde saldrá Enero La Palabra Inquieta, dirigida por la poeta Asunción Caballero.

Las mujeres olvidadas de la Generación Beat

La Generación Beat es un movimiento literario que surgió de la visión de un grupo de amigos escritores que se conocieron a finales de 1944 en el West End Bar de Manhattan, Nueva York: entre ellos estaban Jack Kerouac, Allen Ginsberg, William S. Burroughs o John Clellon Holmes,  .  Posteriormente se fueron añadiendo nuevos exponentes como Neal Cassady o Carl Solomon, entre muchos otros, y a mediados de siglo conformaron el fenómeno cultural que revolucionó las letras estadounidenses.

Para la sociedad norteamericana del momento los beat eran un grupo de jóvenes antisociales, de bichos raros. El término beat (acuñado por ellos mismos, según cuenta Kerouac) quería decir derrotado y marginado, pero encarnaba una actitud de protesta y rebelión contra la sociedad convencional, militarista, capitalista, heterosexual: a través de la experimentación transgresora con drogas, de las alucinaciones, el sexo y la escritura, los beat buscaban liberarse de las imposiciones de la época.

Una clara postura en contra de los valores mayoritarios de la cultura norteamericana, desafío a la sexualidad establecida, el uso habitual de drogas y una gran influencia de otras culturas, sobre todo orientales.

El nombre  controvertido desde su nacimiento desde los medios de comunicación se acabó bautizando así al movimiento literario y, más adelante, se utilizaría Beatnick como término despectivo para sus integrantes.

De entre todos los autores Beat, habría que destacar a Allen Ginsberg, Jack Kerouac y William S. Burroughs. La inclusión de Charles Bukowsky en la generación Beat no está demasiado clara, pese a las muchas similitudes de estilo y actitud.

La obra clave en el movimiento Beat es En el camino, de Kerouac, aunque también el poemario Aullido, de Ginsberg, y El almuerzo desnudo, de Burroughs, han sido determinantes dentro de la obra común de esta generación.

La influencia Beat se dejó ver años después en la libertad sexual, la lucha contra la censura, la evolución del música pop y el rock, un aumento de la espiritualidad oriental y una actitud pacifista de la sociedad.

En la Generación Bear también hubo mujeres. Muchas de ellas, tan importantes como ellos, grandes poetas, magníficas narradoras, extraordinarias memorialistas. Publicaron poemas, escribieron novelas y relatos cortos, nos dejaron fabulosos libros de memorias contando su versión de los hechos, editaron revistas, consumieron drogas y mostraron su rechazo contra la guerra.

Las mujeres de la Generación beat se encontraron frente a una situación a la que podríamos calificar como adulterada: abrazaron un movimiento contracultural que rechazaba el consumismo y el conformismo americano de posguerra sin cuestionarse sus férreos roles de género. De esta manera se vieron obligadas a convertirse en esposas y cuidadoras de los artistas masculinos. Ellas dirigían la esfera doméstica, y estaban a cargo de tareas tales como llevar la casa, cocinar, fregar los platos y limpiar después de las fiestas. Y no sólo eso. A menudo, tuvieron que trabajar para mantener a sus compañeros, esposos o amantes. El trabajo literario de las mujeres no se tomaba tan en serio como para que ellas pudieran dedicarle todo su tiempo.

Cuando en 1994 le preguntaron al poeta estadounidense Gregory Corso porqué no figuran mujeres en la nómina oficial de la Generación Beat contestó así: «Hubo mujeres, estaban allí, yo las conocí, pero sus familias las encerraban en manicomios, se les sometía a un tratamiento de electrochoque. En los años 50 si eras hombre podrías ser un rebelde, pero si eras mujer tu familia te encerraba. Hubo casos, yo las conocí. Algún día alguien escribirá sobre ellas

Algunas escritoras de la Generación beat

Así pues, cabe preguntarse por qué estas mujeres fueron supeditadas al papel secundario de novia de, esposa de, musa de, en vez de desempeñar el rol de personaje principal. Como suele ocurrir la mayoría de las veces, la respuesta no es sólo una. No podemos olvidar que los Estados Unidos de posguerra era un país muy conservador, donde la mujer ocupaba un puesto absolutamente secundario, no sólo en las letras, sino en cualquier orden social, laboral, económico. Aún distaban varios años para que tuviera lugar la primera gran ola feminista, que empezaría a poner las cosas en su sitio.

Dianne Di Prima

Esta escritora neoyorquina nacida en 1934 es, sin duda, la gran poeta del movimiento beat. A mi entender, una escritora de la talla de Kerouac o Ginsberg, y muy superior a otros miembros del grupo. Ginsberg solía alabar su «genialidad». Escribió desde muy joven y lo sigue haciendo en la actualidad, con más de ochenta años. Su vida ha estado plena de activismo, militancia, coherencia y poesía.

Su primer libro de poemas fue This Kind of Bird Flies Backward (1958), y hasta la fecha ha publicado más de cuarenta poemarios, entre los que se cuentan The New Handbook of Heaven (1963), Poems for Freddie (1966), The Book of Hours (1970), Loba (1978), o Pieces of a Song (1990). También ha escrito obras de teatro y varios libros de memorias, entre los que destaca Memoirs of a Beatnik. Junto al poeta Amiri Baraka publicó la revista poética The Floating Bear, órgano esencial de la escritura beat. Asimismo fundó dos editoriales independientes, The Poets Press y Eidolon Editions, donde publicó algunos de los trabajos más interesantes de la vanguardia norteamericana.

Dianne Di Prima es una escritora altamente recomendable, autora de una poesía muy personal, donde la sensualidad y el erotismo juegan un papel fundamental.

Caronlyn Cassady

Es una de las mujeres más importantes de la Generación beat, aunque la mayoría de las veces, se le ha otorgado esta condición por razones extraliterarias. No en vano, compartió la vida doméstica varios años con Neal Cassady.

Pertenecía a una familia adinerada y culta, por lo que, desde muy joven, estuvo relacionada con el mundo del arte. Vivió en primerísima persona el estallido beat y lo contó en un interesantísimo libro titulado Off the Road. Siempre se le ha achacado que no escribiera ninguna gran obra, pero lo mismo ocurrió con su marido, y ha pasado a la historia.

Carolyn Cassady era conocida por su diseño de vestuario para producciones teatrales. Era elegante, tranquila y sofisticada. Ella era pintora. Crió sola a tres hijos. Para la gran mayoría se convirtió en la Gran Dama de la Generación Beat. De hecho, algunos de esos Beats llegaron a San Francisco gracias a ella.

El 20 de septiembre de 2014, los tres hijos de Carolyn celebraron un funeral en el Café Stritch de San José, un año después de la muerte de su madre. Tocaron jazz y oldies; sus amigos les rindieron homenaje. 

Denise Levertov

El caso de Levertov es muy atípico. Nació en el sur de Inglaterra pero después de la segunda guerra mundial, donde participó activamente como enfermera, se trasladó a los EE. UU y al poco tiempo se nacionalizó estadounidense. Su primera colección de poemas, The Double Image (1946) no anticipaba ni por asomo la gran poeta que llegaría a ser. Posteriormente en libros como Here and Now (1957), Overland to the Islands (1958) Out of the War Shadows (1968) o Relearning the Alphabet (1970) desplegaría todo su poderío, mostrando una poesía muy personal, donde el Budismo y el pacifismo ocupan un papel predominante, ofreciendo un tono casi místico en gran parte de su obra poética, mezclado con un componente social y crítico contra las diferentes administraciones norteamericanas, y con sus políticas imperialistas e intervencionistas, que ha perdurado hasta sus más recientes publicaciones:A Door in the Hive (1989) o Evening Train (1992). Aunque es considerada ante todo una extraordinaria poeta, Levertov también escribió numerosos ensayos metapoéticos y varios libros en prosa. Murió en Seattle, en 1997.

Joyce Johnson

Es otro de los personajes que protagonizaron en primera persona el movimiento beat. En su novela Personajes secundarios, donde cuenta su particular visión de todo lo acontecido en aquellos años de jazz, poesía, drogas y rebeldía, algo que ella conocía muy bien, ya que durante varios años, fue la compañera sentimental de Kerouac. Johnson había nacido en Manhattan, en el seno de una familia conservadora y muy controladora. Pero desde muy temprana edad, demostró que no estaba dispuesta a ser sometida a ningún tipo de yugo familiar. Trabajó como actriz infantil

A la edad de 13 años, Joyce se rebeló contra sus padres demasiado controladores y comenzó a pasar las tardes en Washington Square. En 1951 ―a los 16 años― se matriculó en el Barnard College (una universidad privada femenina, de la Universidad Columbia). Allí se hizo amiga de Elise Cowen (1933-1962) ―quien en la primavera y el verano de 1953, tuvo una relación romántica con el poeta Allen Ginsberg―. No se graduó porque le faltó rendir una materia.

Elise Cowen la introdujo en el círculo de los escritores de la generación beat.2​En 1956, cuando solo tenía 21 años,3​ Joyce Glassman vendió esa primera novela a la editorial Random House. En enero de 1957,2​ mientras Joyce Glassman estaba trabajando en su primera novela, Come and Join the Dance (‘ven y únete a la danza’), Ginsberg le organizó una cita a ciegas con el novelista Jack Kerouac. Joyce Glassmann vivió con Kerouac entre enero de 1957 y octubre de 1958, en el minúsculo apartamento de ella, en la calle 68.2​Se separaron en la calle, a los gritos.2

La novela se publicó cinco años después, en 1962, justo cuando ella comenzaba su larga carrera como editora de libros.

Joyce estuvo casada brevemente con el pintor abstracto James Johnson, quien murió en un accidente de motocicleta.2​De su segundo matrimonio con el pintor Peter Pinchbeck, que terminaría en divorcio, nació su hijo, Daniel Pinchbeck, que también llegó a ser escritor.

Estas son algunas de las mujeres con más peso específico del movimiento beat, pero hubo muchas más. Mujeres como Hetti Jones, que fue la mitad, junto con Amiri Baraka, de Totem Press, editorial que publicó, entre otros muchos libros de la Generación beat, el primer poemario de Dianne Di Prima. También fue la principal catalizadora de uno de los órganos más importantes de la cultura beatnick: la revista literaria Yugen. En su libro How I became Hettie Jones cuenta en primera persona cómo vivió aquellos años estando en el mismísimo ojo del huracán.

Otra importante militante beat fue Eddie Parker, quien en su libro You’ll Be Okay, nos narró su versión de los hechos, haciendo hincapié, sobre todo, en el año que estuvo casada con Kerouac, y en el período de tiempo que compartió apartamento con Joan Vollmer, la tristemente célebre segunda esposa de Burroughs, que murió cuando ambos estaban colocados hasta las cejas, jugando a Guillermo Tell. Esto nos lleva hasta Joan Vollmer que fue, como sostiene Brenda Knight en Women of the Beat Generation, la figura femenina más importante de la revolución beat y todo ello, sin escribir ni una sola línea. Pocos lo saben, pero fue un sueño de Joan Vollmer lo que le inspiró a Allen Ginsberg su obra más famosa, ‘El aullido’, y por ella William S. Burroughs no dejó jamás de escribir. Joan no era artista, pero era una mujer brillante, experta en filosofía y literatura, y se convirtió en una ** poderosa fuente de inspiración** para los autores beat.

Joan Vollmer

Nació en 1924, en Albany y pronto huyó de una vida aburrida, acomodada y burguesa para instalarse en Nueva York. Allí convirtió su apartamento en la calle 118 en el centro de reunión de un grupo de estudiantes de la universidad de Columbia, desencantados con el sistema, la cultura y la sociedad: Jack Kerouac, Allen Ginsberg, Lucien Carr y un amigo suyo de St. Louis, llamado William Burroughs. Burroughs y Joan se hicieron inseparables y en un desgraciado episodio que tuvo lugar el 6 de septiembre de 1951, ella acabó con un tiro en la cabeza. Fue Bill quien propuso jugar a Guillermo Tell. Joan inmediatamente se puso un vaso de agua encima de la cabeza y Bill, pistola en mano, se alejó de ella seis pasos. Después apuntó y disparó. Joan murió al instante. No tenía ni 30 años.

Hubo muchas más. Escritoras como Joann Kyger, una poeta que hace del budismo zen su tema fundamental en obras como Diarios del Japón y la India, en los que da cuenta de su estancia en estos dos países asiáticos, o en poemarios como The Tapestry and the Web, que han hecho de ella una de las poetas americanas más interesantes de la segunda mitad del siglo XX.  O la poeta revolucionaria Anne Waldman, fundadora junto con Gingberg y Di Prima de la Escuela Jack Kerouac de Poéticas Descorporeizadas, y autora de más de cuarenta libros de poemas; o Elise Cowan, Marge Piercy o Ruth Weiss, o Mary Norbert Körte, o Janine Pommy Vega o Lenore Kandel… Mujeres que estuvieron allí, que escribieron sus obras, que de manera consciente contribuyeron a que el mundo, y sobre todo, el mundo de la literatura, fuese mucho más libre y acogedor.

Joann Kyger
Anne Waldman

El legado de las mujeres beat

En las historias de las mujeres que participaron en el movimiento beat, el factor común fue la rebelión ante los cánones que se habían establecido en la época. Estas mujeres vivieron libres, tuvieron varias parejas sexuales, viajaron, aprendieron sobre filosofías orientales y dejaron un importante legado en forma de memorias, arte y poesía. Sin duda alguna, Diane di Prima, Elise Cowen, Joyce Johnson y Joanne Kyger, junto con muchas otras artistas, dejaron una huella importante en la historia, cuya influencia aún podemos observar en la poesía erótica escrita por mujeres y en los movimientos feministas de nuestro tiempo.

ENLACES DE INTERÉS

La información de este artículo ha sido extraída de estos y otros enlaces. Otros se han utilizado de consulta como Wikipedia:

https://www.revistadelauniversidad.mx/articles/c7a30161-aa07-4ad3-b0fa-e4c759243940/las-mujeres-olvidadas-de-la-generacion-beat

https://www.revistavanityfair.es/cultura/entretenimiento/articulos/las-mujeres-de-la-generacion-beat-musas-y-creadoras-olvidadas/17463

https://www.mujeresenred.net/spip.php?article2191

https://www.mujeresenred.net/spip.php?article2191

https://www.anagrama-ed.es/noticias/50-aniversario/especial-generacion-beat-395

Flores en el Ganges- Pilar Aranda.

Hace unos días recibí en casa un ejemplar de la edición de Cuadernos de Humo 37, editado por Hilario Barrero. Se trata de Flores en el Ganges de Pilar Aranda. Una colección de aforismos, escrtios a orillas del Ganges, dotándoles de una suavidad, energía y sutileza maravillosa.

Últimamente, que sigo el género del aforismo con mucha atención, para aprender sobre él, esta colección de pensamientos ha sido como agua fresca para el pensamiento.

La poesía, el aforismo lo necesita. Y Pilar Aranda es magnífica en este género. Es una gran poeta que seguiré con atención.

Os dejo alguna muestra. Tomadlas bajo el paraguas de la contemplación.

Más allá del amor, en el hombre solo existen intentos de fuga.

No hay engaño, solo misterio, en los suspiros de las palabras.

La nostalgia es un cerebro sin dueño. Nace de la soledad y en soledad vive y muere.

La construcción lírica sobre el cuerpo, el ser humano y la poesía en Hipótesis del Sueño, de Miguel Falquez-Certain.

Uno de los libros que he leído este verano, ha sido el libro de Miguel Falquez-Certain, Hipótesis del Sueño. La vida me ha permitido conocer, poetas importantes cuyo recorrido está ahí constatado para que los demás, que aprendemos de la poesía y del poeta (cosa que no todo el mundo entiende, ni quiere…), podamos nutrirnos. No es fácil caminar en este lado, pero sí podemos crecer junto a ellos.

La trayectoria de este poeta de Barranquilla (Colombia) y afincado en Nueva York es notable. Y que sea uno de los poetas cuya presencia ha engrandecido nuestro encuentro anual es un honor inmenso. Fue en Úbeda donde pude conocerlo. Me dio su libro, y por avatares de este verano me ha sido imposible ponerme al día con esta reseña.

Hipótesis del Sueño, es una Antología personal de sus mejores poemas; recoge en sus 113 páginas algunos de los poemas de sus libros publicados: Reflejos de una máscara (1986), Poemas en cámara ardiente (1989), Habitación en la palabra (1994), Doble corona (1997), Usurpaciones y deicidios (1998) y Palimpsestos (1999). El autor invoca varios conceptos como el deseo, el erotismo, la desnudez en el encuentro y en el desencuentro. Entre lo vivido y lo que está aun por vivir. La construcción lírica sobre el cuerpo, el ser humano y la poesía.

La poesía para el autor es en un acto visionario, transgresor y onírico. Sus poemas salpican tres ejes fundamentales desde donde poder analizarlos trascendencia, éxtasis y contemplación.

Cuando hablo de erotismo en este libro me recuerda a un artículo que leí en infolibre de Marisa Martinez Pérsico en el que menciona a Octavio Paz. Ella expone que este autor, en su ensayo La llama doble, defiende la idea de que la relación entre erotismo y poesía es tan indisociable que puede decirse que el primero es una poética corporal y que la segunda es una erótica verbal. Y en Hipótesis del Sueño, se puede constatar que es así. Antes he mencionado que ha convertido muchos poemas en una construcción lírica sobre el cuerpo. Podemos mencionar el poema Geografías Paralelas, Palabras Mayores, Artes Culinarias…sensualidad en estado puro. Óptica infnita me parece uno de los poemas mas bellos y evocadores de todo el libro. Para mi responde a ese eje contemplativo no solo del cuerpo del otro, si no de la vida, del amor y del encuentro entre los seres humanos.

Hay una serie de diálogos poéticos en el libro que parece una lucha titánica con el poeta del pasado y el poeta del presente, configurando una evocación preciosísima y elegante que merece la pena leer. Poemas como Pindaro en el Espejo, Cadáveres Exquisitos (Carta a Verlaine). Su particular visión de Itaca o una defensa ciega sobre el poder de la palabra en el mundo en su poema La Sonrisa de Pericles o en Tánatos.

En definitiva, el mundo poético me ha permitido conocer, leer a autores que me unen a la verdadera realidad de lo que significa ser autor, y cuidar la palabra. Aprender, madurar, reflexionar.

La poesía no es solo emoción implica algo más, que a veces entre tanta parafernalia se pierde. Los años te permiten ser mucho más puntillosa y mucho más exigente.

Abre paso a la palabra, habita en ella, / tócala, siéntela, respírala… / hazla tuya, tú eres el innombrable, el que la crea-Miguel Falquez-Certain

.

Sonia Jiménez Tirado: Memorias de una contorsionista. Manual de supervivencia ante nuestros demonios, nuestras tormentas.

No deja la poesía de sorprenderme.

Últimamente, percibo con demasiado resquemor los libros de poesía. Hay demasiados, otra cosa es el poeta, también hay demasiados. Pero dentro de esta amalgama, de esta montaña de títulos, de libros de querubines (y diosas) que creen que han descubierto el aire que lleva a las musas; encuentro uno en especial. Su autora es especial y no puedo ser nada objetiva. Y realmente no quiero serlo.

La poesía es una forma de vivir, o a lo mejor una manera de ver la realidad, de enfocar las emociones, las experiencias. Estas nos afectan de multitud de formas y provocan una reacción en cadena. Ante el dolor, la soledad, el desamor, la esperanza. En definitiva damos en torno a ellos volantazos que en nosotros supone un salto de madurez y de aprendizaje. Quien no comprenda esto, estará siempre dirigido por lo externo, en una guerra que impide crecer y evolucionar.

Sonia Jiménez Tirado ha convertido su último libro en un auténtico manual de supervivencia ante nuestros demonios, nuestras tormentas, nuestro afán. Ante el desamor, los cambios de ciclo, las mareas personales…

Los seres humanos caminando como un  funambulista. La cuerda siempre está tensa y nuestra ambivalencia emocional se manifiesta por los tejemanejes de la vida y sus circunstancias:

Hace más de veinte años que la normalidad no me amanece

El primer verso del primer poema, en su primer bloque del libro La cuerda Floja.

Ya me llamaba este verso, la atención en cuanto comencé a leerla. ¿Qué es la normalidad? Pura etiqueta, puro estigma. Para quienes hemos soportado mucho tiempo estigmas, etiquetas, nombres…Lo puramente normal se cataliza con lo comúnmente establecido. Y un poeta, no es normal, no puede serlo. Su sensibilidad es un instrumento para enfocar la vida en sus múltiples sabores, aristas, vértices. A no ser que llamemos normalidad a aquello que nos quieren enseñar a la fuerza a sentir y a vivir como lo único verdadero. Pero eso entraríamos en otra dinámica. Y no es el motivo de reflejar lo que considero de este fantástico libro.

Su poesía se destapa, se desnuda porque trasmite una serie de emociones que no pueden catalogarse en un único sentido. Su normalidad emocional cabalga por miles de ráfagas. Ama, vive y siente como si no hubiera un mañana. Esta hipersensibilidad se va haciendo cada vez más desmesurada a lo largo del poemario. Ella es emoción pura y dura sin edulcorantes, de la misma manera asume y vive sus consecuencias.

El primer bloque En la cuerda floja escribe como si la tinta fuera su sangre, su última gota. La contorsionista venía de muy lejos: sufre, ama, se desangra, se derrama, y vuelve a ser. Porque todo es un circulo donde volvemos a ser inexplicablemente, a pesar de todo.

He ido dejando un rastro tras de mí
hasta disolverme sobre el asfalto
desgastándome como la goma de borrar
sobre el papel

El dolor rompe dentro de nosotros, nos pone al límite, y pesa demasiado. Pero esto es vivir, y la poeta acepta este intervalo como algo necesario.

Así de frágil es, a veces, el destino

Y por eso, cuando, no queda nada ya en nosotros que pueda romperse.

Cuando la vida nos ha utilizado, los sentimientos se han desbordado. Es mejor irse, re convertirte, ser otra. Y eso implica también, buscar un equilibrio, saber caminar entre esa tormenta interna que supone terminar algo o empezar.

A veces es necesario irse

arder en el infierno

subir al cielo.

Es necesario irse de uno mismo.

Mudar la piel

I R S E

(…)

El segundo bloque Vodevil. Hay un sentimiento frívolo del drama personal. Lo presenta como un espectáculo. Un juego de engaños, de secretos inconfesables, donde nuestro yo se mira a un espejo y el reflejo es una caricatura de si misma. Se haya la búsqueda de una verdad la propia, frente a la terrible verdad del mundo. Sonia es un un narrador omnisciente que sobresale para descarnar frente al público la mentira, o la hipocresía del amor, o de la vida. La sombra juega con la luz: arrastrarnos a un viaje sin retorno. Un querer y no poder.. El simbolismo que recoge su poema El ilusionista así lo deja claro. El lector se introduce en el delirio y en la ensoñación:

(…)

El ilusionista tiene la magia en los ojos

y es custodia de la vozdel mundo

que en el mundo vive.

Exprime el jugode la naranja

sobre mi boca

y me llena las ansias

hasta redimirla de vacío.

(…)

Tiene el poder de las sombras

y domina las luces

como un malabarista sin vértigo.

(…)

Un poema maravilloso por la cantidad de simbolismo que deja. Por la cantidad de interpretaciones que sugiere.

Ella, es el reflejo de este libro o este libro, es el reflejo de ella y de cualquiera, que utiliza sus heridas, las llagas en la propia carne, en metáforas; y se acercan a las heridas, a las llagas y a la carne de todo los que la leen.

Sobrevivir a todos los «yo» que se despiertan en los años no es fácil. Pero eso es vivir, eso es amar y también sufrir. De todo eso, se extrae la sabiduría y el conocimiento que traen los años.

La Contorsionista, sigue moviendo, su cuerpo, entre las zarzas es el tercer bloque. Sigue metiendo sus manos en los estigmas. Pero lo tiene clarísimo. Se habla así misma, te habla a ti lector, te habla adoleciendo entre sus sensaciones; directamente a los ojos, con esa sonrisa que Sonia siempre, siempre tiene. Quizás los años que la he conocido me ha enseñado más a «leerla por lo que calla» y expresa en sus libros: la belleza del dolor, la belleza de amar, de vivir y no dejarse ni una miga en su intento. Los poemas de esta parte Los Libres y Querido Yo así lo constantan.

Y quedaros con estos versos últimos:

La vida es un momento.

Un soplo de aire en la cara

una cucharada de miel en un vaso de leche.

Eso es la vida.

Y esa es Sonia. Una enseñanza viva y auténtica.

Podéis encontrar su libro pinchando en la web de la editorial:

Unas cuantas Hojas Tristes- Tomás Sánchez Rubio.

La vida condensada en el relato.

Por Isabel Rezmo

Podemos sentarnos alrededor de cualquier plaza, asomarnos al balcón de nuestra casa y observar. Observar la vida que se desata en nuestras calles, . Incluso, si entramos a un portal, o vemos a nuestros hijos salir del instituto. Sentarnos a comer alrededor de una mesa, de un café y contar. Las conversaciones en el metro, en las esquinas, a la salida de un cine, en un portal,etc.

Observar, escuchar, percibir…vivir.

O incluso, la lectura puede transportarte a épocas pasadas, a otros momentos y ponerte a deducir como se desarrollaría la vida, porque tenemos facilidad para unir el pasado y el presente en una misma secuencia. La imaginación no tiene límites, y cuanto más desarrollada esté mucho mejor permite entrar en otras dimensiones, y mundos paralelos.

El relato o el micro relato tiene la magia de contar esos pequeños instantes. Tiene la magia de condesar conversaciones, palabras, historias para convertirlas en la secuencia de hechos en un papel. En un pequeño espacio, caracteres… Tiene esa virtud frente a la novela, mucho más densa; con una necesidad mayor de ser trabajada,estructurada. Por eso el relato corto, el micro relato tiene esa indulgencia; esa expresividad objetiva, fresca, directa y para el lector es más sencillo de percibir o de cuestionar.

El libro de relatos de Tomás Sanchez Rubio, condensa esa virtud que hablo. No es sencillo dar forma a un libro donde cada uno de nosotros nos vermos reflejados, ya sea a través de los personajes o bien la situaciones que describe, porque todo lo que en él se transcribe es el mundo real.

El mundo que está en nuestras puertas, en nuestra ventana en nuestro televisor. En la contraportada del libro lo sintetiza muy bien cuando afirma que son historias que se identifican con las `personas, llegando a distinguir situaciones o personajes que habían conocido en sus vidas. «Un inquieto observador de gentes» como asegura Lourdes Paéz Morales en su prólogo. Aparte de esta gran característica que tiene Tomás cuando escribe relatos, además hay que destacar su profundidad, su elegancia, su pragmatismo.

El poeta, el escritor debe ser una persona que no solo emociona, si no que agarra la vida y sus manifestaciones. Que enseña, que comunica, que se afana en la realidad para cuidarla.

Si recordamos a Borges, diríamos que entendió la literatura como un espacio lleno de vida, un ámbito donde se reflejan las mismas pasiones, los mismos deseos, las mismas aventuras que en la realidad. Para él, la literatura era una aventura apasionante, y contagia.

Sirva entonces estas mismas palabras para trasladarlas al libro que acabo de leer, y que incide en esa necesidad vital de no perdernos en nuevas y rimbombantes formas que ahora están de moda. Porque es mucho más sencillo.

La vida, sus fragmentos, sus aristas, sus miedos; el anhelo, el deseo, la incomprensión, el amor, la soledad…..una amalgama y un mosaico que solo el lector puede descubrir y que el escritor pone frente a nosotros.

Cada rama se posa de hojas que crecen en nuestro interior, puede ser que sean tristes o sean circunstanciales. Mi madre solía decir que la vida está llena de momentos felices que son arrinconados por los momentos tristes, y esos momentos tristes son lo que nos hacen ir y venir en ella. Porque saca lo mejor de nosotros mismos.

Y una muestra es «Unas Cuantas Hojas Tristes de Tomás Sánchez Rubio. Ediciones en Huida. 2022.

CECILIA ORTIZ: «NO SE PUEDE FORMAR A UNA PERSONA QUE NO TIENE ESA LLAMA INTERIOR QUE MOVILIZA A ESCRIBIR

Atravesamos la línea del mar para ir a la otra orilla. Para traer a esta revista poetas del otro lado del Atlántico En Argentina, tierra de Alejandra Pizarnik, Alfonsina Storni, Olga Orozco, Silvia Ocampo…mujeres fascinantes que han dejado un legado importante para la literatura y la poesía. Legado que no ha parado y que en la actualidad, sigue dándonos mujeres especiales que hacen de la poesía y la literatura, su modo de vida y de identidad.

Hablamos de Cecilia Ortiz:

Nací en Buenos Aires, Argentina el 4 de marzo de 1954, o en ese mismo día comencé a tener vivencias de: qué es la vida. Da lo mismo. A partir de allí todo va al encuentro de todo. Mi escritura, la voz de los otros; atreverse. Me atreví a ser: ignorada o comprendida. Generadora de poemas o de historias de ficción. Docente. Poeta y narradora. Coordinadora: Talleres técnicos de escritura. Narrativa. Poesía. Jurado internacional y local desde el 2001. Libros: En la geografía de mis manos- Editorial Esferas Literarias- 2001; Doce poetas argentinos del siglo XXI, (Selección Nina Thürler- Ediciones Eleusis- 2005; Libro secreto- Ediciones Literarte- 2007-2011; Líneas paralelas- con Pedro Pablo Pérez Santiesteban- en soporte papel y audio libro-Ediciones Entre Líneas- Miami- 2012; Aún no está todo dicho- Antología- Ediciones Literarte- 2012- Bardos y desbordes- Editorial Tersites- 2013- Antología Poética Internacional Mujeres y sus Plumas I, II, III- 2014– 2015- 2016-Mabel Coronel Cuenca- Fundación Apostar por la Vida-; Antología Nuestra Voz- Editorial Tersites- 2015; Antología Grupo A.L.E.G.R.Í.A. X Aniversario: Enigma Ediciones- 2015; Antología Nocturno- Ediciones El Mono Armado- 2016,
Actuales Voces de la Poesía Hispanoamericana- Antología- Ediciones Literarte 2017- Alejanías- Antología homenaje a Alejandra Pizarnik- Ediciones El Mono Armado- 2019 Bardos y desbordes II Editorial Tersites 2019. Antología Andrómeda. Planeta de los

Monos- Ediciones El Mono Armado- 2021, Memoria del agua, Poemario. Ediciones El Mono Armado. 2021 Actuales voces de la Poesía Vanguardista Latinoamerica. Poemario que contine 6 pomerios de 6 autores. Editor George Reyes- AVPLatinoamericana. México 2021. Miembro de UHE, Unión Hispanomundial de Escritores.


Algunos reconocimientos:
• Asistente, en representación de Argentina, en el XV Encuentro Internacional: Mujeres Poetas en el País de las Nubes, Región Mixteca, Oaxaca, México, en reconocimiento a obra y trayectoria. Invitación oficial. Noviembre 2007. (Ponencia –Consagración de los poetas).
• Invitada oficialmente a participar en el Tercer Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el Medio del Mundo, Ecuador. Marzo-abril 2008.
• Mujer Destacada en Letras, año 2008, por el Honorable Concejo Deliberante de Vicente López (Ref. Expte: 0246/2207 del 12/11/2008, aprobado en sesión del 18/11/08).
• Primer Premio Poesía Asociación de Escritoras Contemporáneas del Ecuador (Condecoración al Mérito Literario Libertadora Manuela Sáenz), agosto 2010.
Miembro de Honor 2019- 2020 Poetas y Poesía Lírica Emergentes “Tu Voz” Miembro de Asociación Actuales Voces de la Poesía Latinoamericana- AVPL

RP: Buenas tardes Cecilia, ¿la poesía te encuentra o llegas a ella de alguna manera?

CO: Buenas tardes Revista Proverso.  De las dos maneras. Me ha pasado que alguna noticia me afecte y para sentirme mejor, escribo un poema, o sentir que algo interno me moviliza, estado de ánimo, malestar físico, algún recuerdo.

Muchas veces, el poema llega, irrumpe en momentos antes de dormir, y me levanto para escribir no perder ninguna imagen.

En una ocasión, me estaba duchando y pensaba en cosas que no había hecho, y de golpe apareció una frase que no era común. Y otra y otra, tuve que salir a escribir y apareció el poema que copio a continuación. Y que me han dicho, que es el que más me define.

 Tengo un pez

que navega mis torrentes

un pez blanco    bien blanco

se alimenta

            de mi mala sangre

la convierte

            en orquídeas salvajes.

Por la noche

            abandona mi cuerpo

cubierto de escamas en plata

llega al río

            que marrón    lo aguarda

y

navega otras aguas

aumenta de tamaño

suelta aire y suelta y suelta

            el aire que con sórdida esencia

            se detuvo (intrépido)

            por debajo de mi piel

            sin aviso   sin malicia   sin sentido.

Regresa

            apenas mis pestañas

                        aletean

            al borde del amanecer

y

otra vez

mi pez blanco    bien blanco

            navega por mis torrentes.

Me navega.

    (El título es un Paraverso, porque forma parte del poema.) 

RP:¿Qué influencias destacarías en tu labor poética?

CO: Me he formado como profesora de Filosofía y letras, pero sentía que en letras, no me conformaba con lo de cada autor. Entonces busqué cursos en la Academia del Sur, donde sus titulares eran expertos en Técnicas de escritura creativa. Y eso marcó mi manera de poetizar. Además, siempre me interesaron las vanguardias, el verso libre, no usar signos de puntuación. Y la línea quebrada en mis poemas, el ejemplo lo tienen en el que está en la respuesta anterior. Formo parte de un grupo de poetas, interesados en crear una vanguardia poética en nuestra región, ya que siempre nos han llegado de otros lugares. Por tanto, las influencias vanguardistas me han formado, como poeta. Siempre busco no perder el ritmo, no crear metáforas herméticas, para que el lector pueda hacer su lectura e interpretación

RP: Autores que te gusten o que te hayan marcado especialmente?

CO: Si los nombro a todos, sería una lista interminable. Comenzaré con el argentino Juan L. Ortiz, con el que tengo un vínculo familiar. Mi tío abuelo, con el que pasaba vacaciones en su Entre Ríos, natal. El fue mi primer contacto con la poesía. Yo era muy chica, y no tenía noción de su importancia en las letras argentinas. De México, Octavio Paz, con su libro La doble llama. De Perú: Blanca Varela, poemas breves e intensos, o largos cantos acerca de la condición humana, la que yace en los ríos subterráneos del inconsciente. Los grandes: Miguel Hernández y Federico García Lorca, de la querida España. La uruguaya Ida Vitale Ganadora del Premio Cervantes en 2018 por una obra que la configuró como una de las voces poéticas más importantes de Hispanoamérica, tiene 99 años. Sigo con Argentina. La siempre eterna Alejandra Pizarnik, reconocida mundialmente. Olga Orozco la grande, con sus poemas intensos y vanguardistas. Mi maestro, Juan Gelman, con el que hice un taller en la UNSAM (Universidad de San Martín) virtual, con el que leí muchos autores que no conocía, como Jorge Teillier de Chile. Sus poemas láricos, me impactaron. Ha sido el creador de ese tipo de poesía. (lar: tierra, hogar) La gran Alfonsina Storni. Con poemas clásicos y sin rimas. Y finalizo con Jorge Luis Borges, que me enamoró con su poema : El amenazado Su obra fue tan extensa que incluso se le considera como el precursor del realismo mágico del siglo XX en la región. Podría seguir con los actuales, pero como dije antes, se haría interminable la lista.

RP: Un verso que recuerdes..

CO: Lo aprendí en la escuela y lo recuerdo siempre. (Esta sería otra poeta que me ha gustado y no nombré antes, la uruguaya Juana de Ibarbourou La higuera Porque es áspera y fea, porque todas sus ramas son grises, yo le tengo piedad a la higuera. En mi quinta hay cien árboles bellos, ciruelos redondos, limoneros rectos y naranjos de brotes lustrosos. En las primaveras, todos ellos se cubren de flores en torno a la higuera. Y la pobre parece tan triste con sus gajos torcidos que nunca de apretados capullos se viste… Por eso, cada vez que yo paso a su lado, digo, procurando hacer dulce y alegre mi acento: «Es la higuera el más bello de los árboles todos del huerto». Si ella escucha, si comprende el idioma en que hablo, ¡qué dulzura tan honda hará nido en su alma sensible de árbol! Y tal vez, a la noche, cuando el viento abanique su copa, embriagada de gozo le cuente: ¡Hoy a mí me dijeron hermosa!

RP: Realizas talleres de creación poética, ¿qué te animó a hacerlo?

CO: Lo que me animó fue el haber aprendido las técnicas de escritura creativa, y lo quise compartir. No solo en poesía, en narrativa también. Tipos de narradores, cómo describir, cómo manejar los diálogos. En poesía rima, ritmo, en la tradicional y para manejar el verso libre y no perder el tema y el ritmo. La líneas de los versos : fluyentes, la que observamos en casi todos los poemas, (una línea cae sobre la otra) la quebrada, que ejemplifiqué con mi poema, y la dispersa. El ejemplo de ésta lo vemos en Un golpe de dados de Mallarmé.(Francia)

RP: Por tu experiencia, ¿los talles realmente sirven? ¿Son una herramienta para el escritor que está empezando?

CO: Lo he visto en mis talleres, alumnos que obtuvieron premios importantes. Siempre les ofrecí material para que pudieran amplificar sus conocimientos. Lo que no se puede es formar a una persona que no tiene esa llama interior que moviliza a escribir. Para usar las herramientas que le ofreces.

RP: Cada vez en un mundo más invadido por las tecnologías, ha supuesto un freno para el ámbito poético o, por el contrario, crees que lo ha potenciado más aún?

CO: En mi caso, la tecnología me abrió caminos que de otra manera no los hubiera encontrado. Bien usada, potencia. Lo digo desde mi experiencia. Hay casos que se usa sin un control de lo que se publica, es decir poemas que nos son tales, y eso confunde al púbico, que interpreta que la poesía no es merecedora de ser leída. Siendo el género literario importante, que ha dado grandes poetas. Como muchas veces dicen por algún plato de comida: es un poema, no comprendo la poca lectura del público. El dejar de lado la síntesis que implica un poema que en pocas líneas puede contar una historia, e inducir a una interpretación diferente por cada lector.

RP: ¿Qué proyectos tienes a corto plazo?

CO: No tengo proyectos a corto plazo, saben en el país que vivo, donde lo que proyectas por la mañana, a la noche ya lo descartas. No se me ocurre qué hacer. No tengo experiencia en hacer por internet, radio. Eso me gustaría. O transmitir leyendo poemas o invitar a que envíen poemas para colocarlos en Youtube. Tengo una página en Facebook, donde publico poetas conocidos o los que conozco en la red y son mis amigos, o no. En eso me estoy enfocando. La página es: ZONA DE FUEGO LA PALABRA Como han cambiado la posibilidad de que los visitantes publiquen, hago propuestas de escritura, para que dejen sus poemas como comentario, debajo de la publicación, para luego llevarlos a la página principal. Y así poder seguir con la página viva.

RP: Muchas gracias por tu tiempo, por haberte acercado a Proverso.

C.O. :Las gracias son mías, por la invitación de Proverso. Me han dado la posibilidad de que me conozcan y que soy poeta. Las felicito por este proyecto que realizan con mucha profesionalidad. Abrazo desde esta región Rioplatense, para ustedes y los lectores. Dejo el enlace de mi página personal, un poco atrasada. Problemas de poco tiempo. http://www.facebook.com/Zonadefuegolapalabra (dice: no es confiable, no sé cuál es el motivo, no tiene nada que la haga peligrosa).